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Ruido en las oficinas

Un problema común y poco resuelto pero que baja mucho la productividad es el ruido en los espacios de trabajo.

Según el hospital de trabajador dentro de su difusión de trabajo saludable, afirma que el ruido producido por una conversación puede disminuir la capacidad de concentración en un 20% y un ambiente silencioso podría aumentarla en un 50%  

(fuente: Hospitaldeltrabajandor.cl)

Esto hace interesante como una posible mejora a la productividad y a al ambiente laborar aplicar medidas de control de ruido en la oficina.

¿Pero qué es el Ruido?

El ruido se considera un sonido no deseado que interfiere con los sonidos deseados, por ejemplo, el hablar con un compañero de trabajo sobre algún proyecto, cuando en un cubículo vecino está en una conversación telefónica con un potencial cliente. El ruido puede provenir tanto de máquinas como también de otras actividades humanas.

¿Qué es el sonido?

El sonido, son variaciones de presión que se propagan por el aire, el cual se puede medir y para ello se habla de presión sonora (SPL), pero el ser humano lo percibe de otra forma y para ello se usa la escala de decibeles.

La intensidad del sonido que el oido percibe es logarítmica (al igual que la escala richter de los terremotos), es decir un sonido con potencia de 70 DB es 10 veces mayor que uno de 60 DB. Esta característica a diferencia de otras variables físicas, hace difícil la disminución de ruido en el ambiente.

A pesar de que se podría considerar molesto el ruido constante de una lavadora, aspiradora o bien dentro de una oficina grande, las normas de seguridad del trabajador se enfocan solo en ruido que puede provocar daño acústico, cuyo límite se determinó en 85 DB.

El límite de 85 dB no está presente en las oficinas por ello no es motivo de regulación laboral, pero aún así existen entornos de oficina en los cuales es molesto o muy difícil concentrarse  como lo son data centers, call centers o bien oficinas con plantas libres.

¿Cómo se puede disminuir el ruido?

Para bajar la intensidad del ruido se puede lograr de varias formas, pero lo general son 3 estrategias básicas:

Aislación: Esta son efectivas cuando se quiere evitar el ruido de un ambiente cerrado a otro y pierden efectividad si es que hay infiltraciones a través de puertas o ventanas o bien el cielo es compartido entre 2 ambientes. Para lograr la aislación usualmente se emplea el vidrio en espesores de más 10 mm o bien termopanel, tabiques con doble o triple planchas de yeso, uso de membranas en paredes o en pisos

Absorción: Se puede aplicar tanto en ambientes abiertos como en ambientes cerrados y pero es la única opción para ambientes abiertos. Estos elementos por ejemplo son las alfombras tanto en piso como en muros, cortinas, paneles divisorios, paneles acústicos, cielos falsos absorbentes acústicos y elementos verticales colgado en el cielo.

Distanciamiento: Sólo es posible si se cuenta con cierta flexibilidad en el uso de espacio, puesto que el sonido requiere de una buena distancia para atenuarse, esto se puede aplicar a zonas ruidosas en particular como comedores, salas de servidores o call center de las zonas donde se requiere mayor concentración.

La revista HSEC, por su parte recomienda algunas medidas adicionales que no necesariamente significan una inversión en remodelaciones que pueden ayudar al ambiente laboral

Tecnología: Proporcionar a los trabajadores tecnologías móviles que les permitan desplazarse con facilidad dentro de la oficina. Por ejemplo, proveer auriculares de teléfono a aquellas personas que necesitan recibir llamadas en su escritorio y auriculares de cancelación de ruido para aquellos que no quieren moverse a una nueva ubicación con el fin de concentrarse.

Espacio: Proporcionar áreas silenciosas (tales como una sala de lectura) donde los trabajadores pueden concentrarse sin distracciones; permitir la elección del puesto de trabajo (algunas personas son más sensibles que otras a las distracciones); ubicar las actividades generadoras de ruido en los espacios más alejados de las áreas que necesitan concentración.

Políticas de flexibilidad: Permitir a los empleados que desarrollan tareas que requieren una concentración intensa trabajar desde casa o desde otro lugar alternativo.

Configuración del espacio: Es una poderosa herramienta que influye en el confort acústico de los espacios. Existe una tendencia generalizada a diseñar las oficinas de forma ortogonal sin tener en cuenta que las superficies paralelas transmiten mucho más fácilmente el sonido hacia el lado opuesto. La inclusión de elementos irregulares, curvos u oblicuos puede contribuir a la disminución del ruido.

Panelería y el mobiliario: La ubicación del mobiliario dentro del espacio tanto como los materiales que lo constituyen, podrían ayudar a crear condiciones acústicas de confort en la oficina. La selección de los paneles también es una decisión muy importante en la creación de un espacio acústicamente confortable. Por ejemplo, la utilización de paneles altos da al trabajador la ilusión de que está “solo” y, como resultado, tiende a subir el tono de voz. En cambio, cuando los que conversan pueden ver a otras personas dentro del mismo ámbito, normalmente controlan mejor el tono de su voz.

Altura del techo: Este es otro factor que afecta el comportamiento acústico de la planta. Los techos altos proporcionan un mejor rendimiento acústico que los bajos, debido a las mayores distancias que debe recorrer el sonido.

Accesorios en el cielorraso: Accesorios tales como artefactos de iluminación, rociadores, difusores de aire, sensores, etc., pueden afectar negativamente el desempeño de un cielorraso acústico.

Puertas: Es importante considerar las características de las puertas en las salas que deben aislarse acústicamente, porque de ellas también dependen las condiciones de confort.

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